Últimos temas
» What do you want [Damien N. Ivanshkov]
Dom Oct 19, 2014 5:42 pm por Damien N. Ivashkov

» REGISTRO DE MOROIS & ELEMENTOS
Lun Oct 13, 2014 8:48 am por A. Davina Ivashkov

» REGISTRO DE IDENTIDAD
Lun Oct 13, 2014 8:47 am por A. Davina Ivashkov

» REGISTRO DE GRUPO
Lun Oct 13, 2014 8:46 am por A. Davina Ivashkov

» REGISTRO DE PB
Lun Oct 13, 2014 8:45 am por A. Davina Ivashkov

» You´ll can´t be perfect [Davina Ivashkov]
Lun Oct 13, 2014 8:05 am por Gael Ellaury

» Anastasia Tatia Vassilieva ID
Miér Oct 01, 2014 10:56 pm por Eternal Sacrifice

» When lights go down || Nikolaj
Dom Sep 28, 2014 11:24 pm por Nikolaj A. Petrov

» Tutorías {Aimeé Kózlova}
Dom Sep 28, 2014 11:02 pm por Nikolaj A. Petrov

Banners
Essential
Staff
Credits

Maybe we are not meant to be — Davina [Flashback]

 :: Jardines

Ir abajo

Maybe we are not meant to be — Davina [Flashback]

Mensaje por Lía T. Baznahov el Vie Jul 25, 2014 4:41 pm

Entonces, que me quede claro, ¿ese olor a sudor es porque has estado entrenando o porque te has tirado a la rubia esa?, tienes cara de felicidad, aunque ahora que me fijo lo que está entre tus pantalones parece estar aún más contento. Así que supongo que será la segunda opción— clara, directa y sin tapujos. Lía no dudó en preguntarle a Peter, uno de sus compañeros de clase, la razón por la cual tenía una cara de idiota aún más considerable que la de la directora. Lía siempre había creído que aquel chico sentía una especie de debilidad por Davina, una de sus compañeras de clase, por lo que también sentía cierta curiosidad por saber qué era lo que había ocurrido realmente—Y en el caso de que te la hayas tirado, ¿tanto te costaba ducharte, tío? Porque que yo sepa no tienes hiperhidrosis, ¿o sí?, espero que no, porque a veces está causada por la acromegalia y eso podría darte bastantes problemas. Viéndolo desde esa perspectiva casi que prefiero que seas un cerdo—tanto los típicos comentarios descarados de Lía, como su característico tono despreocupado, como la inclusión de términos demasiado específicos hicieron presencia dentro de aquella oración que perfectamente podría describir el espíritu de la Dhampir. Curvó ligeramente los labios atrayéndose así a los mismos una sonrisa encantadora mientras que le daba un par de golpes en el brazo. Ladeó ligeramente la cabeza—Bueno, me voy que me aburro. Tú y yo tenemos una conversación pendiente. Aunque si quieres puedo darte un adelanto: deja de fijarte en la rubia de bote, todo el mundo dice que Davina tiene mejor culo—aseguró como si fuese una completa y absoluta experta en dicho  tema, para luego, después de darle una pequeña palmada en la mejilla con la mano derecha, darse la vuelta e irse del lugar a toda prisa. Por supuesto, y como no podía ser de otra manera, se fue casi dando saltitos.

A penas habían pasado un par de semanas desde que el curso había comenzado, por lo que normalmente el sol todavía parecía rehusarse a dejarse ocultar por las nubes del firmamento: tal vez esa fuese una de las cosas que a Lía más le gustasen de ser Dhampir, si bien su pequeño sentimiento de envidia hacia los Moroi siempre estaría presente, era innegable negar que la castaña adoraba poder sentir la luz del sol sobre su piel sin miedo a sentirse incomodada. No obstante, aquella tarde las nubes parecían haberle ganado la batalla al astro y el cielo estaba prácticamente cubierto. Aunque, por supuesto, eso no significaba que Lía se fuese a quedar encerrada en su habitación por ello. Su habitación simplemente tenía la función de darle un sitio dónde dormir, servir como sitio dónde llevar a chicos guapos y, por supuesto, como habitáculo que decorar con mil y una tonterías. Paseó por los jardines con aire distraído. Observó las flores con detenimiento como si estas le fuesen a contar algo que no supiese con respecto al sistema vascular de las plantas. Pero no hay nada que yo no sepa. De repente, le pareció distinguir a un par de metros de distancia a Davina, la cual parecía estar aún más metida en su mundo que ella misma. Aceleró el paso con ese tipo de rapidez y sigilo que tan sólo un Dhampir podría adoptar, para luego, una vez habiéndola alcanzado y colocado detrás de ella, cogerla de la mano y empezar a andar a toda prisa.

Tienes cara de haber estado chupando limones toda la mañana. ¿Se puede saber por qué tienes esa cara de amargada?—preguntó como si nada con tono animado y dicharachero. Le soltó la mano y, aún estando delante de ella, empezando a andar de espaldas mientras le toqueteaba el pelo con una sonrisa cariñosa. Tal vez, lo que angustiaba a su compañera era el tema que le había comentado hace algún tiempo con respecto a sus padres. Arrugó los labios casi imperceptiblemente, sintiendo una punzada de preocupación y comprensión—Pero no te preocupes, que sigues estando muy guapa. Pero podrías sonreír un poco. Venga, intenta enamorarme—aseguró riendo mientras colocaba las manos sobre sus mejillas para intentar que los labios de la chica formaran dicho gesto. Por el rabillo de los ojos pudo ver como otro chico que también compartía clases con ellas pasaba cerca de ambas. Era guapo. Probablemente esa fuese la razón por la que Davina estuviese ligeramente obsesionada con él—Aunque también puedes probar a enamorarlo a él. Te lo pasarías como nunca—casi gritó mientras le daba un pequeño codazo.  ¿Discrección?, ¿qué era aquella cosa y dónde se compraba?
avatar
Lía T. Baznahov
Dhampir.
Dhampir.

Mensajes : 4
Fecha de inscripción : 23/07/2014

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Maybe we are not meant to be — Davina [Flashback]

Mensaje por A. Davina Ivashkov el Mar Jul 29, 2014 6:56 pm

Definitivamente no era la mejor época que pasaba Davina. Recientemente todo el mundo que creía conocer se había desmontado. No es que fuera un mundo perfecto, la Moroi se había quejado a su hermano demasiadas veces sobre las excentridades de su madre o el exceso de trabajo de su padre, incluso se había quejado de que el propio Damien en ocasiones bailaba al son que le dictaban, algo que juraron que no harían, pero, en ese preciso momento, lo habría dado todo - o casi - por volver a tener semejantes quejas.

Recientemente sus padres habían reunido a los mellizos en el salón para comunicarles la noticia: No estaban bien, no se divorciarían porque los votos echos ante Dios eran sagrados - por lo menos de momento - pero su padre no quería seguir fingiendo que amaba a Dayleen cuando en realidad la mayoría de las veces que llegaba tarde a casa era porque estaba con otra, la zorra anoréxica que Davina bautizó. Por el momento las cosas seguirían igual, no querían que su hijo pequeño - el cual aún no tenían 'domado' - se fuera de la lengua. Pese a todo, para los Ivashkov la posición social y el prestigio lo era todo. Así que ellos tendrían que simular que cuando su padre llegaba tarde no era por estar en la cama con otra, que cuando escuchaban gritos bajo las escaleras en realidad eran palabras cariñosas de sus padres, vamos, vivir una mentira que Davina no estaba preparada. Prefería mil veces que se divorciaran y dieran un buen ejemplo de rectitud para sus hijos, no que predicaran que mientras los demás no se enteraran podías hacer lo que quisieras. No, Davina no podía aceptarlo ni lo haría. Sin embargo, de nuevo fue Damien el que la convenció para que aguantara, por lo menos un tiempo. Aún así, no pudo evitar contárselo a una Damphir a la que consideraba de sus mejores amigas cierto día que la encontró echa una furia, chillando y llorando al mismo tiempo. No le importó, confiaba en ella, al fin y al cabo era de sus mejores amigas y Dav no se equivocaba con estas, tenía pocas de verdad pero no le importaba mientras contara con ellas siempre.

Ese día en particular se había recluido en sí misma. Había despachado de malas maneras a las tías con que solía juntarse, necesitaba estar sola, poder ser ella misma sin fingir y la mejor forma para hacerlo era la soledad o en su defecto Damien, pero este estaba muy ocupado tirándose a alguna de las chicas del colegio, así que tenía que ser la primera opción. Se dedicó a pasear por los jardines de la Academia hasta que alguien la cogió y la sacó de su mundo. La reconoció al instante y se obligó a sonreír a Lía.

- ¿Por qué crees?. - Hizo una mueca. Como si hicieran faltas palabras con ella para que supiera que le cruzaba por la mente. Lía era como un soplo de aire fresco, sin tapujos, se mostraba tal cual era cayera como cayera. Le encantaba y siempre la hacía reír, esta ocasión no fue menos. - ¡Vamos, para, las dos sabemos que ya estás enamorada de mi, no tengo que intentar nada! - Le dio un golpecito que apenas notaría.

Y entonces estalló el caos. Apenas vio por el rabillo del ojo a cierto chico que la traía de cabeza desde hacía un par de semanas cuando Lía gritó a los cuatro vientos en pocas palabras que estaba obsesionada con el. - ¡Lía, se puede saber de que vas! - La miró enfadada. - ¡Cállate!. - Bajo algo la voz. - Creía que eras mi amiga, las amigas no van gritando al tío que le mola a la otra que su amiga está loca por él.

avatar
A. Davina Ivashkov
Moroi
Moroi

Mensajes : 24
Fecha de inscripción : 24/07/2014

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Maybe we are not meant to be — Davina [Flashback]

Mensaje por Lía T. Baznahov el Jue Jul 31, 2014 8:50 am

Ante el tono decaído (aunque claramente la chica intentaba esconderlo, disimularlo y ocultarlo) que Davina usó, Lía frunció las cejas y los labios cual carlino arrugado. No conocía a la tal zorra anoréxica, pero no le costaba imaginarse cómo se debería estar sintiendo en aquellos momentos la Moroi, la tensión familiar, las discutas, las miradas para mantener el honor de la familia, las miradas de decepción, las palabras que debían de callar por pertenecer a la realeza. No era una situación agradable que vivir, y, definitivamente, no la quería para Davina—Si quieres puedo usar los puños y arreglarle la nariz y la cara. Anoréxica y con la cara destrozada, seguro que no saldría a la calle porque le daría vergüenza que ni los Strigoi quisieran moderle. Si quieres hasta puedo hacer que el periodo le baje por la nariz. A mí no me importa, así entreno—aseguró encogiéndose de hombros con tono despreocupado. La bronca que le podría caer sería digna de recuerdo, pero después de todo, necesitaba una nueva bolsa de boxeo y una Moroi con los humos subidos le parecía bastante buena opción. Sonrió un poco—O si quieres podemos pasarnos toda la noche bebiendo, bailando y tocando en la puerta de la habitación de todo el mundo para que te olvides de la presencia de esa zorra—propuso mientras le pasaba uno de los brazos alrededor de los hombros dándole así un abrazo cariñoso, un apoyo y una compresión que no necesitaba más palabras.

El pequeño golpe que Davina le dio fue como una caricia: los constantes entrenamientos habían ocasionado que su resistencia estuviese altamente desarrollada—Davina, cariño, sabes que si fuera lesbiana probablemente serías una de mis primeras opciones: la combinación de carita de angelito y mala leche peor que la mía es demasiado tentadora. Aunque tienes poco pecho, ¿has pensando en operarte?—bromeó entre risas cantarinas y ligeras mientras que, en aquella ocasión, le daba un beso en la mejilla y le peinaba un poco el flequillo. Lía sabía que Davina estaba pasando por un momento realmente complicado, y por ello, como buena compañera trataba de distraerla, de hacerle reír, procuraba que no pensase en nada más además de en lo molesta que Lía Baznahov podía ser de vez en cuando.  El chico antes mencionado pareció escuchar tan sólo una parte de sus palabras porque su rostro mostró tanto confusión como alegría. Con el grito que Lía había dado, si el chico no le había escuchado bien debía de ser porque llevaría meses sin limpiarse los oídos. Seguro que la cera de los mismos le llagaba hasta el tímpano—Qué cerdo—susurró para sí misma. Acto después Davina pareció mostrarse ofendida e irritada ante su manera de actuar. Lía elevó ligeramente una ceja y ladeó la cabeza confusa ante su enfado y sus gestos irritados. En aquellos momentos, Lía se dijo a sí misma que con lo fácilmente que Davina se encendía, si hubiese sido Dhampir habría desarrollado bastante bien la lucha cuerpo a cuerpo, ya que al ser tan sencillo cabrearla, seguramente atacaría con todas sus fuerzas—Es una manera de ayudar—le corrigió con tono seco: la castaña no aceptaba que a absolutamente nadie le tratase con aquel tono—Es una estrategia: ahora estará todo el rato pensando en lo que ha oído. Y si ya de por sí se había fijado en ti o te miraba, ahora lo hará aún más. Se rayará, y acabará por acercarse: siempre es igual—explicó como si estuviese hablando con una niña recién salida del parvulario. Parpadeó ligeramente ante el término que la rubia utilizó, ¿amiga? Apretó ligeramente los labios. Davina no era su amiga, Lía no tenía amigas, Lía no quería amigas. Lía no debía tener amigas, porque no había nacido para eso. La Dhampir no podía encariñarse con la gente, porque su trabajo no se lo permitía. Esa parte de su interior estaba cerrada a cal y canto, y ni siquiera Davina podía entrar—Pero es que tú no eres mi amiga, Davina—su voz sonó natural y a la vez seca. Sus palabras salieron con normalidad, y a la vez con crudeza. Lía no sabía el explosivo que acababa de detonar.
avatar
Lía T. Baznahov
Dhampir.
Dhampir.

Mensajes : 4
Fecha de inscripción : 23/07/2014

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Maybe we are not meant to be — Davina [Flashback]

Mensaje por A. Davina Ivashkov el Dom Ago 03, 2014 3:17 pm

Conforme la Damphir enumerada las primeras ideas que se le ocurrían para hacerle un bonito regalo a la zorra anoréxica que amenazaba con romper la familia Ivashkov, Davina sonreía poco a poco, esuchándose de vez en cuando alguna carcajada rebelde. En su mente se iban formando imágenes del resultado si la Damphir ponía su mano sobre la amante de su padre. Tenía que admitirlo, le encantaba. Davina no era la dulce princesita que muchos podrían pensar, le atraía bastante la violencia, por eso encajaba tan bien con Lía.

- Me preocuparía mucho que no entrenaras Lía, es más, es un deber que practiques por tu supervivencia y por la del Moroi que en un futuro protejas. ¿Cómo podría negarse la zorra esa?. - Soltó una risilla. - Peeero - Arrastró un poco las palabras para después rodear con su brazo los hombros de la Damphir. - La segunda opción también me gusta. ¿Qué tal si hacemos ambas? ¡Ah! Y no olvides que yo también tengo que entrenar con mi elemento, ¿Crees que la puta de mi padre se prestaría a que practicara... no se... - Fingió que pensaba y acabó sonriendo con malicia y crueldad. - con su pelo? Zorra, anoréxica, con la cara deformada y el pelo quemado. Sin duda divina. - Y ya estaba de buen humor.

Davina no cambiaría momentos como ese por nada. Le gustaba mucho Lía, la Moroi no solía juntarse con Damphirs durante demasiado tiempo, no porque tuviera algo en contra de ellos, sino porque su grupo siempre fueron Morois y reales, pero con Lía siempre haría una excepción. Su jovialidad, buen humor y naturalidad la tenían cautivada, siempre tenía en la punta de la lengua el que decir para animar a los demás. Definitivamente, la gente que no la conocía no sabía lo que se perdía.

Por mucho que supiera que sus golpes no significaban nada para Lía, Davina seguía intentado. De nuevo le dio un golpecito. - Sabes que mis pechos son perfectos Lía, va, admite que siempre has querido unos como los míos, no pasa nada, estoy acostumbrada. - Le guiñó un ojo. Bromeaba, por supuesto. Afortunadamente Davina dedicaba muchas horas al espejo y no tenía ningún complejo, no terminaban de gustarle sus orejas pero se decía que nadie era perfecto y ella era lo más cercana a la perfección. Era vanidosa y no necesitaba que nadie le dijera lo que sabía, se subía la moral sola.

La Moroi continuó con las cejas y labios fruncidos. - Pues no ayuda, no necesito que nadie le grite al tío que puede que me guste que me gusta en plena cara. Se hacerlo solita. - Espetó ofendida. - Da igual Lía, no necesito que se obsesione conmigo ni nada, se jugar con él yo solita sin que hagas de celestina, no me gusta, no lo vuelvas a hacer.

Por un momento el mundo de Davina se ralentizó. Las palabras de Lía seguían resonando en su cerebro. La miró al principio sin comprender, pensando que sería una de sus tantas bromas, pero los ojos de la Damphir no mentían. No, Lía, una de las personas que Davina tenía más confianza y consideraba gran amiga no sentía lo mismo por ella. - Bromeas. - Musitó sin demasiada convicción. - ¿Cómo no voy a ser tu amiga?. - Su mente se negaba a asimilar la realidad, tenía que ser un maldita broma.
avatar
A. Davina Ivashkov
Moroi
Moroi

Mensajes : 24
Fecha de inscripción : 24/07/2014

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Maybe we are not meant to be — Davina [Flashback]

Mensaje por Contenido patrocinado


Contenido patrocinado


Volver arriba Ir abajo

Volver arriba

- Temas similares

 :: Jardines

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.